Los mercados apuestan a una extensión del conflicto en Medio Oriente con el barril Brent de petróleo cotizando en las últimas horas a 111 dólares, superando el umbral temido de los 100 dólares, aunque para julio proyectan 90 dólares si el conflicto se acorta. Irán amenaza con cerrar el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, lo que disparó el precio desde 92 dólares iniciales y genera presiones inflacionarias globales en combustibles, alimentos y plásticos.
En Argentina, el CEO de YPF Horacio Arín minimizó cimbronazos en combustibles gracias a promedios móviles, pero expertos advierten que cada 10% de suba en el barril suma 0,1 a 0,3 puntos a la inflación local. Donald Trump instó a terminar la guerra pronto para bajar precios, mientras Morgan Stanley suma 10% más de petróleo equivaliendo a 800 millones extras en superávit comercial argentino.
El conflicto impulsa precios de soja, maíz, trigo, carne vacuna, oro y minerales, beneficiando exportaciones argentinas que representan 4-6% a la zona (Irán, Irak, Israel), con commodities y energía como ganadores. Baja de retenciones gubernamentales (soja de 33% a 24%, maíz de 12% a 8,5%) incentiva liquidación en pico estacional, aunque importaciones de insumos como fertilizantes complican el panorama.
Subió el riesgo país por aversión global al riesgo, cayeron bolsas, pero el peso argentino se depreció menos que pares regionales manteniendo competitividad. Damián Dipache resaltó oportunidades en agro, ganadería y energía, contrastando con 2022 cuando faltaba energía propia.