Bariloche vive una fiesta total con la última jornada del Mundial de Motocross, donde se definen las dos categorías principales en un circuito de un kilómetro diseñado por un español. La enviada especial Luciana Avilés recorre el predio abarrotado de público, con presencia internacional de Brasil, Chile y Europa, y un día soleado que acompaña el espectáculo de saltos impresionantes sobre terreno de tierra suelta.
Los espectadores, emocionados, disfrutan de las carreras con adrenalina pura mientras las motos saltan como locas. Luciana entrevista a familias y grupos de amigos de Bariloche, Ingeniero Huergo, Neuquén, El Bolsón, Santa Fe y hasta Mar del Plata, que llegaron desde temprano, algunos con entradas ganadas en Canal 10 o haciendo cola para los mejores lugares.
La gente destaca el ambiente familiar, los puestos de comida, la cerveza patagónica y la cercanía de la acción, con aplausos constantes y planes para quedarse todo el día. Visitantes como una cordobesa en el stand de Río Negro confirman el lleno total y dan la bienvenida a los turistas, mientras otros fanáticos viajan por el evento que por primera vez se realiza en la ciudad.
El circuito ofrece vistas espectaculares, con competencia global y vueltas finales intensas que mantienen a todos al borde del asiento, convirtiendo el día en un planazo inolvidable para locales y turistas.