Más de 23 mil mujeres salieron a las calles de Barcelona con pañuelos morados para reivindicar el feminismo frente a la guerra en Medio Oriente. La movilización del 8 de marzo reprobó el conflicto armado, mostrando que las mujeres van un paso adelante en la protesta.
Los panelistas destacaron la honestidad del gesto en Cataluña, pero contrastaron con Buenos Aires, donde no hay marchas específicas contra la guerra sino conmemoraciones tradicionales del Día de la Mujer programadas para mañana.