Donald Trump convocó en Florida la cumbre Escudo de las Américas, reuniendo a una docena de líderes latinoamericanos para formar una coalición militar contra los cárteles de la droga. La iniciativa busca intensificar la participación de EE.UU. en la región, citando a los narcos como amenaza principal.
Trump presionó previamente a Venezuela, deteniendo a Nicolás Maduro en enero, y ahora contrarresta la influencia china mediante mayor comercio y alianzas con líderes conservadores en seguridad, migración y economía.
La cumbre ocurre mientras Trump se prepara para diálogos con Xi Jinping en Pekín y proyecta fuerza doméstica ante el conflicto en Medio Oriente, que eleva precios del petróleo.