Cuatro personas murieron y decenas resultaron heridas por tornados y tormentas en el sur de Michigan, Estados Unidos, en una jornada de clima extremo el viernes pasado.
El fenómeno provocó destrucción masiva con viviendas arrasadas, árboles arrancados y barrios cubiertos de escombros, activando amplios objetivos de emergencia.
Fuertes tormentas impactaron varias localidades, dejando graves daños materiales y reflejando la magnitud del desastre climático.