Los conflictos en Oriente Medio entre Estados Unidos, Irán y otros países disparan los precios del petróleo, impactando directamente en el sector agropecuario argentino por el alto consumo de combustibles y fertilizantes derivados.
El agro consume cerca de 2.500 millones de litros de combustible por campaña, un negocio de 2.500 a 3.000 millones de dólares, y cualquier alza complica la cosecha actual de maíz y soja.
Los fertilizantes como la urea también suben por el petróleo, pese a producción local en Argentina, generando críticas comparativas con precios en Brasil.
Panelistas anuncian cobertura de Argentina Week en Nueva York con Horacio Marín para analizar reconfiguraciones comerciales globales.