Jacques de Molay ordenó enviar el Santo Grial por mar a América antes de su arresto en 1307, llegando a la Patagonia argentina según teoría de Guillermo Alfredo Terrera. La Orden del Temple, fundada en 1119 para proteger peregrinos, excavó bajo el Templo de Salomón buscando reliquias como el Arca de la Alianza y el Grial.
Tras la disolución por Felipe IV y Clemente V, sobrevivientes navegaron desde La Rochelle y Escocia, aprovechando corrientes atlánticas hasta el Golfo San Matías, donde se cree un fuerte templario y túneles conectados a Chiloé.
Terrera detalló rutas marítimas precisas, similar a Colón pero sin error de latitud, desembarcando en Río Chubut y cabalgando a la meseta de Somuncurá. Investigadores como Roberto Martí y locales como María Inés Copp confirmaron sitios sagrados y entradas a túneles en El Valle de los Espíritus.
Expediciones revelan misterios ocultos en sierras argentinas, con la copa sagrada protegida por los últimos templarios.