Playas Doradas, balneario en Sierra Grande, Río Negro, cuenta con playas de casi 4 kilómetros de largo por 500 metros de ancho, ideales para familias pese a estar en Patagonia. La subsecretaria de Turismo Luján destaca la playa Bajamar, plana y segura, con agua cristalina a 18 grados en verano, piscinas naturales y actividades como kitesurf, stand up paddle, buceo y pesca deportiva de pejerrey, róbalo y tiburones pequeños en el Golfo San Matías.
El programa continúa con el casco histórico de Sierra Grande, conocido como La Rinconada o Sierra Vieja, núcleo original del auge minero desde 1944 cuando se descubrió un yacimiento de hierro, hoy pilar turístico junto a la pesca. Ubicado a dos kilómetros del centro, incluye la primera escuela, cementerio y el Museo Intercultural Don Rucá en el antiguo edificio de Correos, que exhibe historia minera, cultura local, minerales, fósiles, objetos aborígenes y fotos fundacionales.
El museo narra la vida cotidiana en puestos patagónicos, muestra herramientas, objetos domésticos y propone un sendero temático de minerales, además de exposición y venta de productos mapuches y tehuelches. Su nombre mapuche significa Casa de la Memoria, evocando la Patagonia pre-turística.
La actividad minera impulsó la economía local en el siglo XX, sumada ahora al turismo y pesca. Dejan Sierra Vieja para volver a Playa Doradas, destino en crecimiento con nuevos alojamientos, cabañas y servicios para visitantes que buscan mar sin multitudes, destacando acantilados bajos y vistas inmensas del Golfo San Matías.
Paisajes de estepa contrastan con el océano, extendiéndose kilómetros.