La Policía Federal Argentina entrena perros detectores de olfato forense desde cachorros en varias etapas para pericias, comenzando con socialización y vínculo con guías.
Los especialistas adaptan el adiestramiento a características individuales de cada animal, usando motivaciones como comida o juegos para recompensas, y enseñan obediencia funcional como quedarse sentado durante tareas.
En la fase final, evalúan aptitud por impulso, autonomía y capacidad resolutiva, enseñando marcación de olores específicos mediante condicionamiento para indicar coincidencias en frascos o superficies.
El objetivo es lograr perros que piensen y decidan independientemente, saliendo solos de la búsqueda si no hay olor, asegurando marcaciones efectivas y compromiso en el trabajo forense.