Pakistán y Afganistán renovaron combates intensos en frontera tras una semana de hostilidades, con Islamabad atacando infraestructuras en Kabul, Bagram y Kandahar, y talibanes contra base en Baluchistán.
ONU reportó 115.000 desplazados en Afganistán y 3.000 en Pakistán; civiles huyen por proyectiles, casas dañadas y falta de ayuda en zonas como Torham y Tatara.
Conflicto inició por ataques pakistaníes a campamentos de Tehrik-i-Taliban Pakistan, a los que Islamabad acusa a Kabul de refugiar; ONU implora cesar violencia para asistir a 22 millones necesitando ayuda humanitaria en Afganistán.