Pakistán aumentó un histórico 20% los precios del combustible por el alza global del crudo ante la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Hormuz, con diésel a 321 rupias por litro y gasolina a 335 rupias.
El ministro de Petróleo Ali Perdias Malik justificó la medida por obligación, generando largas filas en estaciones y temores por impacto en presupuestos familiares e inflación.
China negocia pasos seguros para petróleo y gas con Irán, que usa el abastecimiento como arma; el tránsito por Hormuz se redujo tras estallido bélico, con monitoreo satelital de buques como el Iron Maiden qatarí disfrazado de chino.
El 20% del petróleo mundial circula por allí, clave para logística energética global.