La operación Epic Fury busca extenderse de cuatro a seis semanas en su objetivo contra Irán, según análisis militar transmitido, con Estados Unidos e Israel avanzando en la destrucción de capacidades iraníes.
Expertos destacan la superioridad destructiva de la coalición, capaz de arrasar Irán, manejando un criterio controlado pese a la miscalculación de la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC), que espera un colapso aliado.
En una semana, el conflicto escaló a global, involucrando apoyo ruso con satélites y neutralidad de España, Canadá, Japón, Australia y países árabes, contrastando con cuatro años de guerra en Ucrania con 1,2 millones de bajas.
Israel reportó 2.000 ataques, las fuerzas iraníes están diezmadas, y no hay apuro evidente en ninguna parte, aunque el agravamiento es claro.
Rusia y China facilitan, pero su apoyo es mínimo comparado con la coalición occidental.