Nora Cárpena explicó cómo ingresó a la segunda temporada de Rolando Rivas taxista tras rechazar la primera por compromisos previos, y se arrepintió amargamente.
Para reemplazar a Mónica, su personaje generó odio público al quedar embarazada del hijo de Rolando, decidir interrumpir el embarazo por pobreza y revelarlo a través de la hermana Noemí, lo que enfureció a Rolando hasta atropellar accidentalmente a un niño Marcelito Marcote en la calle.
La primera mirada entre Nora y Rolando ocurrió cuando ella lo reprendió desde la ventana por bestia al empujar al chico, consolidando el rechazo del público a su rol.
La telenovela duró un año, terminó con el casamiento de los protagonistas, y Nora mantiene contacto frecuente con el actor García Satur, quien superó problemas de salud.
En su obra teatral actual, una comedia divertida en gira por Mendoza, Córdoba y Rosario, lució traje de Pablo Pólvarez, peluca de Oscar Colombo, se maquilla sola, reveló lifting antiguo con José Zapata a los 50 años, presume buena memoria estudiosa y carrera ininterrumpida a los 81 años, con poco cine como la última con Guillermo Franchella.