La parábola del retrato del hijo se asemeja a la historia bíblica de Dios entregando a su único Hijo Jesucristo por la humanidad. El pastor explica que las Escrituras hablan de un Padre dueño de todo que envía a su Hijo, no solo hijo de María y José, sino el Hijo de Dios, anunciado por el ángel, Juan el Bautista y el apóstol Pablo.
Jesús tomó nuestro lugar en la cruz, salvándonos del pecado y Satanás, a quien servíamos. Navidad nos recuerda este regalo divino, donde Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único para socorrernos en nuestra lucha espiritual.
A diferencia del soldado salvado por uno, Jesús dio su vida por toda la humanidad, invitando a aceptar este presente eterno.