Nancy Anka reflexiona sobre su extensa carrera más allá de Villa Carlos Paz, aclarando que el público la asocia principalmente con su programa que alcanzó 60 puntos de rating, un fenómeno televisivo único que eclipsa todo lo demás y se estudia en libros de periodismo.
Entiende y abraza el impacto tan fuerte de ese éxito para todo el mundo, deseando que hoy se pudiera hacer la mitad de esas cosas en beneficio de la gente y los chicos, aunque ahora los actores recurren al teatro.
Habla de su nieta Sophie que ama leer en una era donde se pierde la inteligencia y capacidad de las criaturas por el bullying, peleas y falta de lectura entre los jóvenes.
Recuerda anécdotas reales de Gran Cuá como el padre que llamaba a Arturo Puig diariamente, y cuenta que mantienen un grupo de WhatsApp con el elenco incluyendo María Leal y las chicas, aunque Arturo no lo resistió por lo intenso.