Un misil impactó hace una semana en Lady Street, en el corazón de Tel Aviv, destruyendo el 75% de un edificio y dañando al menos 30 estructuras cercanas. Una joven filipina de 32 años, asistente de una anciana de 90, murió al quedar afuera del refugio mientras ayudaba a su empleadora a llegar a salvo. Su funeral aún no se ha podido realizar debido a la emergencia continua en Israel.
La corresponsal Elisabetta Piqué reportó desde Yehuda en vivo, mostrando calles vacías, banderas israelíes y mensajes de apoyo. Israel vive una semana de alertas intermitentes, con sirenas obligando a bajar a refugios toda la noche, y un país paralizado: escuelas cerradas, oficinas solo con búnkeres y el aeropuerto Ben Gurion abierto solo para repatriar a más de 10.000 israelíes varados.
En total, más de 2.200 personas evacuadas a hoteles por daños materiales y psicológicos. La gente muestra resiliencia, acostumbrada a la guerra de más de dos años y medio, pero hay cansancio y preocupación por el costo humano y económico del escudo de hierro, que intercepta misiles a miles de millones de dólares. Netanyahu podría adelantar elecciones si logra victoria contra la amenaza iraní.
Previamente, Nicole advirtió sobre posibles represalias iraníes en embajadas israelíes mundiales, recordando el atentado a la embajada de Israel en Buenos Aires, y urgió vigilancia del OIEA sobre enriquecimiento de uranio en Irán.