Argentina promulgo en 1974 la ley 20.843 de padrinazgo presidencial para proteger al septimo hijo varon y septima hija de convertirse en lobison. La leyenda del Loizon o Luisón, séptimo monstruo guaraní, describe un híbrido humano-bestia ligado a la muerte que se transforma bajo luna llena, transmitida en Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil.
Raíces en cosmovisión guaraní con entidad Luizón similar al lobisón. En Pringles, primera vez en Argentina: familia Brods con seis varones, nace septimo; intendente Gascon tramita con presidente Figueroa Alcorta, quien autoriza representación en bautismo histórico, mostrado en cuadro con damas y botellas.
Ejemplos actuales persisten: en Pringles, septima nena representada por presidenta; un niño bautizado con laicado presidencial, emocionado por bendición rabínica y ser hijado de presidenta. Sacerdote aclara no cree en lobisón pero bautiza por las dudas.
Preguntas persisten: ¿sabían elites algo oculto al impulsar ley en siglo XX? Tradiciones sugieren nombrar Jesús o bautizo presidencial rompe maldición.