Delincuentes irrumpieron en un local de ropa en el centro de Ramos Mejía, en Bolívar al 200, rompiendo cerraduras con herramientas de ferretería a las 3 de la mañana. Fingieron ser pareja para disimular mientras vulneraban rejas y puertas en una calle desierta, tardando casi dos horas en entrar.
Primero forzaron la cerradura superior y luego la inferior con ganzúa. Una mujer se unió después para participar del robo, rompiendo también el candado inferior a pesar de las rejas y puertas de seguridad.
Una vez adentro, los ladrones robaron la caja chica del cajón y vaciaron toda la mercadería del local. El relator mostró cómo cargaban absolutamente todo sin dejar prendas.
Paula Wilberger, del negocio violentado y desvalijado, fue entrevistada en vivo desde el lugar, confirmando el robo.