Israel y Estados Unidos eliminaron al líder supremo iraní y su cúpula gracias a avances tecnológicos y años de infiltración en el gobierno de Irán. Especialistas destacan que pocos países poseen esta capacidad para optimizar ataques y prevenirlos más allá de armamento convencional.
La inteligencia artificial permite interceptar comunicaciones, manipular semáforos y crear deep text para falsificar órdenes militares enemigas. Videos filtrados muestran operaciones de infiltración similares a las en Venezuela.
Irán responde con IA para generar fake news, como videos falsos de tanques de Total fingiendo bombas o manifestaciones de apoyo con cuentas falsas en redes.
La batalla comunicacional existe, pero en esta guerra importa solo la opinión de Donald Trump, no la pública global.