Iraníes y libaneses en Francia viven con preocupación y culpa por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y Líbano, que entra en su sexto día. Reciben noticias a cuentagotas y sienten angustia por estar a salvo mientras sus seres queridos enfrentan amenazas constantes.
Amir, un informático iraní de 32 años radicado en Francia desde 2018, lleva cinco días sin saber nada de su familia debido al bloqueo total de Internet en Irán. Sus padres lo llamaron el primer día de la guerra para tranquilizarlo, pero desde entonces no hay contacto por teléfono ni Internet.
Amir relata que no puede comer ni dormir por la ansiedad, y solo logra hablar tres segundos con amigos o familia cuando hay conexión esporádica. Una mujer libanesa radicada hace más de 35 años expresa un profundo cansancio por las guerras perpetuas en su país.
Ella desea la paz para israelíes y árabes por igual, anhelando un futuro donde sus hijos puedan compartir una mesa en tranquilidad.