El seleccionado iraní evalúa retirarse de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos por falta de garantías de seguridad, tras ausentarse a la cumbre organizativa en Atlanta con otros clasificados. El cuerpo técnico iraní argumenta temor al viajar al país enemigo, organizador del torneo.
Tienen 30 días antes del Mundial para anunciarlo con multa leve, pero después enfrentan sanciones económicas mayores y riesgo de exclusión futura. El retiro se debe a la hostilidad con Estados Unidos y posible cruce en fases eliminatorias, con intervención política.
Esto agrava la situación deportiva global por el conflicto, donde Irán no participaría bajo las condiciones actuales.