Una invitada trae a su bebé a la mesa del programa y lo amamanta en vivo frente a todos, mientras el conductor bromea sobre el pequeño oliendo la comida y pidiendo pista para hablar.
Los panelistas reaccionan con ternura, describiendo al bebé como divino, amoroso y bonito, y destacan que lo trajeron al estudio durante el corte comercial. La invitada explica que prefiere privacidad pero accede a mostrarlo un ratito.
Mencionan que el bebé ya tiene identidad propia y que en el futuro contará haber estado en la mesa de Mirtha Legrand, enfatizando la importancia del momento televisivo.
El segmento cierra con agradecimientos y menciones a sponsors como Callejón del Crimen Extra Brut y café Cabrales, del que se llevan productos a casa, citando a Marticito Cabrales.