Toni Aracret explicó el leve alza inflacionaria reciente por una dolarización masiva de carteras que superó el 50% del dinero en circulación, inédita en Argentina. Tras tocar piso de 1,5% a mitad de año pasado, la gente disparó pesos para comprar dólares, derrumbando demanda de dinero y deslizando el tipo de cambio de 1200 a 1500 pesos.
Ese deslizamiento impactó precios en enero, febrero y ahora marzo, pese a política monetaria restrictiva del gobierno con tasas altas que secaron la plaza y pararon la economía temporalmente.
La inflación regresó al tope de preocupaciones argentinas, según encuestas recientes, desplazando a la corrupción.