Los hoteles transitorios enfrentan una crisis profunda porque la nueva generación prefiere ir directamente a los departamentos en lugar de pagar por un alojamiento temporal, según analizó el panel durante la charla casual con el regreso de Ro al programa.
Todo comenzó cuando uno de los conductores preguntó a Ro si había limpiado su jacuzzi después de cinco años sin uso, revelando que su amigo Dani Vega la ayudó con la tarea pendiente desde la época de las bravas. La conversación derivó en si el jacuzzi es un lujo de su generación o de las nuevas, con Ro contando anécdotas de jacuzzis inflables en balcones y los panelistas coincidiendo en que espacios reducidos en departamentos modernos lo hacen difícil.
Espectadores como Pili, Lu y Pato se sumaron vía llamada: Pili no tiene jacuzzi pero le gustan, Lu prefiere piscinas, y Pato asoció los jacuzzis a albergues transitorios en crisis desde la pandemia, con puestos de trabajo en riesgo al demolerlos para construir edificios en zonas estratégicas.
El debate se extendió a elementos icónicos como luces de colores rojas, espejos en el techo y al pie de la cama, típicos de hoteles transitorios que ya no atraen público joven. Los panelistas bromearon sobre poner espejos para dar amplitud pero admitieron temor a que se desprendan, mientras intercalaban un informe climático de 24 grados, inestable y nublado con garúa matutina en Buenos Aires.