Guillermo Franchella, protagonista de la película Playa de Lobos, detalló en Chicas pochocleras las dificultades del rodaje en Fuerteventura, Canarias, donde enfrentó vientos intensos, problemas de marea que dejaban sin playa y continuidades complicadas por el clima impredecible.
El actor comparó su personaje Klaus con Eliseo de El Encargado, destacando la dualidad empática pero oscura, y reveló que el guión lo sedujo por su estructura teatral con solo dos actores en una playa. Franchella realizó un casting inverso al director y elogió las metáforas de la cinta, como la paciencia como árbol que crece despacio y el corazón como caja de tesoros, reflejando su nostalgia por recuerdos y seres queridos.
En el cierre de la entrevista, Franchella expresó sus ganas de ser abuelo, imaginándose malcriando a los nietos, aunque depende de sus hijos. Las conductoras recomendaron ver Playa de Lobos en todas las salas del país, ideal para ir en familia.