Guido Fell analizó los ataques iraníes como descoordinados sin control central del régimen, destacando la falta de coordinación en la Guardia Revolucionaria y el Ejército tras bombardeos de EE.UU. e Israel. Explicó que el objetivo es generar una fractura interna para potenciar las protestas internas y lograr un cambio de régimen sin necesidad de tropas terrestres estadounidenses, que enfrentarían resistencia interna en EE.UU.
Señaló el temor psicológico que cierra el Estrecho de Ormuz, impactando el petróleo mundial pese a la destrucción de la flota iraní, con riesgo de desabastecimiento en 15 días. Países como Arabia Saudita y Dubái dependen de la defensa norteamericana, mostrando divergencias en el bloque anti-Irán.
Fell detalló la posible fisura entre la politizada Guardia Revolucionaria y el menos controlado Ejército regular iraní, aunque aún no visible. Mencionó oposición interna al hijo de Khamenei, Mojtaba, impulsado por radicales de la Guardia, rechazado por la élite y Trump, recordando la Revolución Islámica contra monarquías hereditarias.
Los panelistas coincidieron en que Irán actúa desesperado, atacando vecinos para presionar a EE.UU., pero sus capacidades misilísticas disminuyen diariamente.