El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la evacuación de aproximadamente 24.000 ciudadanos estadounidenses desde Medio Oriente mediante una operación diplomática iniciada el 28 de febrero.
La coordinación incluyó vuelos charter, transporte terrestre y asistencia consular adaptada a la situación regional, con contacto directo a residentes y visitantes.
Dylan Johnson, subsecretario adjunto, detalló los planes de evacuación y canales de apoyo continuo con información sobre rutas seguras.
Cerca de 13.000 personas en riesgo recibieron apoyo directo, coincidiendo con la reanudación de vuelos comerciales que descongestionó la demanda.