Otoño Uriarte, una adolescente de 16 años del pequeño pueblo de Fernández Lloro cerca de Cipolletti en Río Negro, desapareció el 23 de octubre de 2006 tras salir del colegio y dirigirse en bicicleta al entrenamiento de vóley, sin regresar a casa esa noche.
La chica, estudiante de cuarto año en la escuela media 14, hija de Roberto que vendía frutas y huevos tras la muerte de la madre, era descrita como una joven ejemplar, siempre dispuesta a ayudar. Su bicicleta no apareció en los lugares habituales como la casa de la familia Cau o de una amiga.
Los vecinos organizaron la búsqueda inicial ante la inacción policial, que inicialmente descartó el caso. Mostraron imágenes de archivo de la búsqueda con panfletos y perros rastreadores que llegaron hasta un canal pero perdieron el rastro.
El subjefe policial Víctor Cufré afirmó que se había ido por su cuenta al Bolsón, generando contradicciones evidentes en una localidad chica donde todos se conocen.