Las curvas más cerradas en circuitos de Fórmula 1 se recorren a 50 kilómetros por hora, mientras que las más rápidas alcanzan velocidades de hasta 300 o 200 kilómetros por hora, explicó el conductor respondiendo a la consulta del panel.
Esta aclaración llegó en el cierre de la charla sobre la clasificación del Gran Premio de Australia, destacando las variaciones según el trazado del circuito.