El tribunal declaró culpable como coautor del homicidio de Kim Gómez a un joven juzgado en fuero de menores, aunque ahora es mayor, y se espera la sentencia en días con posible pena de años de prisión. Marcos Gómez, padre de la víctima, expresó tranquilidad porque los jueces tenían pruebas claras del caso grave que conmocionó a la sociedad.
Marcos relató la serenidad que mantiene representando la memoria de su hija, descrita como tranquila y amorosa, rechazando excusas del condenado que alegó no querer matarla pese a no bajarla del auto en movimiento. Testigos vieron y oyeron a Kim gritar, pero el agresor no frenó.
El padre lucha por justicia, reuniéndose con intendente, Ministerio de Seguridad y diputados, y agradeció el apoyo mediático constante desde el crimen hace un año. Mencionó ausencia en audiencia por estar en el Senado discutiendo baja de imputabilidad.
Conmovedor, Marcos sostuvo que no hay rencor pero sí justicia: el arrepentimiento tardío no devuelve a su hija ni compensa la pérdida injusta para su familia.