Chile transforma ex centros de detención y tortura de la dictadura de Augusto Pinochet en espacios de memoria para educar a las nuevas generaciones y evitar repetir los horrores del pasado.
La Venda Sexy, una vivienda en Santiago que ocultaba torturas, violencia sexual y exterminios, ahora es un lugar de paz. Sobrevivientes como Alejandra Hofzaffel trabajan para preservar la memoria. Durante el gobierno de Gabriel Boric, al menos 27 sitios similares se convirtieron en espacios educativos.
Ante el giro político hacia la ultraderecha con la elección de José Antonio Kast como presidente, sobrevivientes como Higinio Espergue del cuartel Borgoño enfatizan la necesidad de rescatar la historia contra quienes la niegan. La dictadura dejó 3.216 ejecutados o desaparecidos.
El Estadio Nacional, mayor centro de detención de Pinochet, ahora exhibe fotografías que recuerdan la infamia. Marcelo Acevedo llama a la esperanza: un pueblo con memoria tiene futuro y no repetirá violaciones de derechos humanos ni torturas.