Julián Vindlerman afirmó que la caída del régimen iraní haría el mundo más seguro, al eliminar un gobierno teocrático fundamentalista promotor de terrorismo y represor de su población.
Destacó las aspiraciones genocidas declaradas de Irán contra Israel y su rol en ataques globales, justificando así la necesidad de medidas de seguridad elevadas.
Recordó que Irán ha demostrado capacidad terrorista fuera de Medio Oriente, como en Argentina durante los 90.