2025 marcó el cuarto año consecutivo de compras récord de oro por bancos centrales europeos y mundiales, mientras inversores privados polacos aumentaron un 30-50% su interés por el metal como refugio ante inflación y la guerra en Ucrania.
Pavel Mazurek, presidente de la Casa de la Moneda de Masovia, destacó colas para comprar oro tras el estallido del conflicto ucraniano justo en la frontera oriental de Polonia.
Durante el último año, el 21% de los polacos comenzó a invertir en oro, prefiriendo pesos pequeños, lingotes y monedas. El precio del oro pasó de 3.455 euros por onza a fin de 2025 a 4.750 euros en enero de 2026, con proyecciones de más subidas.
Entidades como JP Morgan, Wells Fargo, UBS, CBC, Deutsche Bank y Société Générale prevén que el oro supere los 5.182 euros por onza a fin de año, impulsado por la crisis económica y geopolítica.