Virginia Luca, argentina varada en Van Gogh cerca de Dubái con su pareja, relató la odisea de un viaje low cost frustrado por el cierre del espacio aéreo tras misiles el 28 de febrero. Su vuelo dio media vuelta después de una hora y media, y la aerolínea se negó a dar hotel ni comida porque los boletos eran independientes.
Perdió todos los vuelos posteriores a Estambul, Barcelona y Buenos Aires, con aerolíneas priorizando grandes grupos y dejando a viajeros low cost en listas eternas. Emirates y otras reprograman primero a multitudes, mientras ellos esperan vuelos de prueba el 9 de marzo bajo monitoreo.
Criticó duramente a la Embajada Argentina en Emiratos Árabes Unidos y al embajador Agustín Molina Lombardi, quien en un video del Facebook asegura contacto con Etihad y Emirates, grupo de crisis con Cancillería y atención 24 horas, pero en realidad no hay registro oficial, comunicación ni soluciones. Suspendieron un meetup anunciado y sugirieron ir a Omán o Arabia Saudita, pero vuelos de Omán también se cancelaron.
Luca contó que argentinos se unieron vía redes pero se desintegraron al dispersarse sin ayuda, mientras italianos y españoles evacuaron con aviones militares. Lamentó la inacción del gobierno actual por falta de recursos y apeló a su Instagram virgiluca y hasta a Chiquitapia por desesperación, comparándolo con la angustia de un hijo enfermo en medio de misiles volando sobre Dubái.
El conductor mostró empatía, destacando familias con niños desesperadas y la guerra cercana, con noches de misiles visibles, en un caos total sin contención de la embajada colapsada.