Los vecinos desalojados del complejo de torres en Parque Patricios, pegado a la cancha de Huracán, ingresan acompañados por bomberos para retirar pertenencias esenciales tras el derrumbe parcial que aplastó 80 autos y generó riesgo estructural total.
La Fiscalía autorizó un plan de apuntalamiento, demolición controlada y remoción de escombros. Los afectados, con solo lo puesto desde hace horas, entran en grupos de 5 a 10 minutos por piso, firmando actas, para sacar ropa y objetos básicos antes de mudarse a hoteles gestionados por el Gobierno de la Ciudad. Un vecino del cuarto piso contó que suben con bomberos y temen por la duración del proceso.
El edificio, construido por empresa privada con créditos Procrear del Banco Ciudad, está clausurado por riesgo de colapso. Vecinos detectaron olor a gas antes de la clausura, dudan de volver por falta de servicios y desconocen pago de expensas, aunque el banco postergó tres cuotas hipotecarias.
Hubo tensión por retiro de autos y escombros: vecinos frenaron máquinas temiendo pérdida de pruebas, pero autoridades explican que sin sacar escombros no se verifica cimientos. El Gobierno porteño confirma ingreso solo para objetos esenciales con escolta de emergencias; peritajes y apuntalamiento demorarán semanas en la gigantesca torre.