En las calles Mirabé y Mafalda de Parque Patricio, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organizó ingresos controlados de 10 minutos para que los vecinos retiren pertenencias de edificios afectados por un incendio, sin luz y con riesgo de derrumbe. Los residentes, acompañados por bomberos, suben hasta 12 pisos por escaleras y priorizan medicamentos, ropa, documentos, computadoras y celulares.
Los damnificados se alojan en hoteles como el Américas hasta el 11 de marzo, con posibilidad de extensión, aunque no hay certeza sobre la habitabilidad futura. Ante la amenaza de lluvia intensa y riesgo de vandalismo, la policía custodia la zona perimetrada. Una vecina relató que recurrió a valijas prestadas por amigos para organizar el rescate.
La constructora Sudamericana comunicó al Gobierno porteño y a la fiscalía un plan que incluye apuntalamiento estructural, demolición controlada de zonas no afectadas, limpieza de escombros y análisis estructural. El edificio, parte del plan Procrear adjudicado en 2021, presenta fallas previas como desagües defectuosos que causaban inundaciones y acumulación de agua con ranas en cocheras.
Ivana, una vecina del octavo piso, contó que con su pareja de 35 años compraron la propiedad como primera vivienda propia mediante crédito hipotecario, pagando expensas pese a los problemas. La comunidad muestra solidaridad, aunque muchos vecinos no se conocían. El panel criticó a la constructora por las deficiencias y exigió responsabilidad para evitar que los contribuyentes paguen los costos.