Los vecinos desalojados del edificio derrumbado en Parque Patricio irrumpieron en el predio para frenar las tareas de la empresa Ecosud, que removía escombros sin autorización de la Fiscalía 31, borrando pruebas del desastre causado por la constructora.
Los afectados denunciaron que solo les permitieron ingresar cinco minutos para sacar pertenencias esenciales como ropa y documentos de los 175 departamentos y 65 vehículos, mientras la constructora apuntalaba y sacaba evidencias como mallados insuficientes y lozas sin vigas, sin supervisión judicial.
La tensión escaló con policía y llantos; vecinos exigieron a la fiscal y jefe policial detener la "locura" y "delincuencia". Un ingeniero de la Facultad de Ingeniería UBA alertó sobre fallas similares en edificios de COSUL (Constructora Sudamericana), como panseado de 12 cm, filtraciones y riesgo de punzonado por carga de tierra.
Criticaron la falta de supervisión del gobierno de la Ciudad, que aprobó obra final pese a vicios; vecinos revelaron que la fiscalía indicó pasos: apuntalar, demoler controlado, controlar zonas y limpiar, pero saltaron a remoción directa. Recordaron impunidades como AMIA y Cromañón.