Donald Trump predijo la caída inminente del régimen cubano y afirmó que La Habana busca negociar con Washington tras más de medio siglo de confrontación.
El presidente de Estados Unidos señaló que las conversaciones estarán encabezadas por su secretario de Estado, Marco Rubio, el primer diplomático de origen cubano, en medio de reportes sobre contactos preliminares con figuras cercanas al poder como Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro.
La isla atraviesa una crisis económica y social peor que el Período Especial de los 90, con la producción paralizada, inflación descontrolada, el dólar a 500 pesos cubanos en el mercado informal y el 89% de la población en pobreza extrema.
Crisis energética con apagones de más de 20 horas diarias, desabastecimiento del 75% de medicamentos, éxodo del 10% de la población y protestas reprimidas marcan la realidad bajo Miguel Díaz-Canel.
Las declaraciones de Trump abren una ventana de negociación para Washington, pero para La Habana representan un delicado equilibrio interno ante el colapso estructural del modelo castrista.