Marwan Gil, teólogo islámico, condenó los crímenes de guerra cometidos por ambos lados en el conflicto entre Israel e Irán, exigiendo una mirada ética no selectiva que no diferencie por etnia o nacionalidad de las víctimas. Criticó duramente el asesinato de más de 100 niñas iraníes en un colegio por un misil israelí, calificándolo de error moral grave y no mero cálculo equivocado, al igual que rechazó las justificaciones de ataques a civiles por supuesta presencia de líderes militares.
Gil enfatizó que bombardear civiles en cualquier lugar, ya sea Gaza, Teherán o Tel Aviv, constituye un crimen de guerra que merece condena absoluta, recordando los Convenios de Ginebra para evitar atrocidades pasadas. Condenó el terrorismo de Hamas del 7 de octubre, pero cuestionó cómo justificar la muerte de 20.000 niños en Gaza en dos años, defendiendo la santidad de toda vida humana según el Islam.
Explicó que el Jihad no es guerra santa sino esfuerzo personal contra el ego, especialmente en Ramadán, mes sagrado de ayuno y paz, y que el Islam condena el terrorismo equiparándolo a matar a toda la humanidad. Atribuyó la guerra al vicio humano, no a Dios, y urgió soluciones como las Naciones Unidas en lugar de escaladas que involucren más países.
Recordó negociaciones nucleares de Irán con EE.UU. vía Omán con avances hacia 0% enriquecimiento, y el acuerdo firmado bajo Obama roto por Trump, cuestionando la lógica de bombardear por paz o armas nucleares, ya que genera contradicciones absurdas como matar bajo pretexto de amor.