River Plate decidió no asistir más a las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA, marcando una fuerte diferencia con la conducción actual y las decisiones tomadas a puertas cerradas. El club rechaza el paro impulsado, la nueva forma de clasificación para 2027 considerada absurda y otras medidas.
Panelistas analizan que River se pone en la vereda de enfrente, recordando precedentes como en 2016 con Olofrio. Generó cimbronazo interno, con ataques en redes a Matías Patanian, quien mantiene la vicepresidencia pero se aparta de las reuniones de los martes.
Se menciona posible adhesión de otros clubes como Estudiantes, aunque por ahora solo River. El gesto es un golpe político en el contexto actual de la AFA.
Critican que decisiones como clasificar octavo a Libertadores benefician a quejas de Argentinos, Cruz Azul y Boca, eliminados.