River Plate decidió dejar de asistir a las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA porque no hay orden del día ni debates reales, todo resuelto de antemano. Carlos Trillo, vocal titular de River por la oposición, confirmó la postura tras consultar al presidente del club, quien explicó que las sesiones son inútiles y criticó el campeonato de 30 equipos, inviable en el mundo. Trillo apoyó la decisión pese a ser opositor interno, enfatizando unidad del club.
River no apoyó el paro que suspendió los torneos, aunque no lo rechazó públicamente ni usó símbolos de adhesión. César Francis, candidato a presidente de San Lorenzo, criticó la sumisión histórica de su club a la AFA, que no trajo beneficios, y vio en la crisis una oportunidad para discutir gestión, transparencia y distribución de fondos.
Francis rechazó introducir las sociedades anónimas en la agenda actual y defendió que la eficiencia no depende del estatus jurídico. Otros panelistas lamentaron la mala gestión económica del fútbol argentino, con fondos desviados a privados, déficits en clubes y caída de calidad, pese a ser campeones mundiales.
Se destacó el potencial económico global del fútbol, que genera miles de millones y empleo masivo, pero Argentina pierde oportunidades al no desarrollar la industria pese al éxito de la Selección. El debate concluyó anunciando una pausa y una comunicación importante.