Ricardo García llamó en vivo al programa mientras el panel discutía su relación pasada con Adriana Aguirre, aclarando que convivir en un departamento en Mar del Plata no implica intimidad y admitiendo haber compartido "de todo" durante años, lo que generó risas y críticas por vulgaridad.
Adriana reprochó a Ricardo su lenguaje grueso como causa del desamor desde 2019, mientras él defendía su estilo y revelaba no saber cocinar, exigiendo que ella prepare comida pese a no ser su marido. El intercambio escaló con menciones a salidas con Susana Giménez y Carmen Barbieri, y Adriana negando obligaciones domésticas.
Ricardo confesó que Andrea del Boca fue su gran amor juvenil y, al verla en Gran Hermano, llamó a un productor de Telefe para postularse y entrar a la casa, atraído por mujeres "contenedoras que cocinan". Adriana y el panel lo tildaron de vulgar por criticar el físico de concursantes, incluyendo a Andrea como "gordita".
Adriana admitió gustar de galanes como Mariano Martínez, contrastando con Ricardo, mientras el conductor Luis Ventura pedía que ambos quedaran en línea pese a la tensión, aunque Adriana se negó para no arruinar su día.