El representante de Ian Lucas reveló más audios donde acusa a Evangelina de romper un pacto de silencio y de manipular la relación para su beneficio, explicando que existía un acuerdo mutuo para no hablar más de Ian tras su separación, pero ella lo amenazó con mentiras, lo que lo obligó a responder. En las grabaciones, defiende a Ian como un "pibe bueno" y "clean", contrastando con el "conflicto" que genera todo lo relacionado con Evangelina, quien jugaba al shippeo en redes y reality pero lo desmentía en notas periodísticas.
El panel del programa analiza las declaraciones, destacando que Ian nunca quiso blanquear la relación, que ambos acordaron términos pero ella filtraba información, y que ahora Ian está enojado porque lo hizo quedar mal. El representante enfatiza su rol como amigo y familia de Ian, cuestionando cuánto lo quiere Evangelina realmente al exponerlo así.
Los conductores debaten si Evangelina es manipuladora, considerando el impacto en sus hijos adolescentes fans de Ian, y concluyen que el representante tiene razón al defenderlo, prediciendo si el lunes ella sigue "llorando". La discusión refleja tensiones por la foto editada inicial y el juego de imagen que ella promovió.
Esta secuencia completa desmiente la imagen editada que Evangelina difundió para ganar seguidores en Instagram, mostrando besos afectivos reales en una fiesta, mientras ella niega romance más allá de lo laboral.