Cerca de 300 filipinos fueron repatriados desde la región de Medio Oriente debido al conflicto armado en curso, que incluye turistas y trabajadores que se encontraban en la zona.
Un avión los trajo de regreso al aeropuerto internacional de Manila, donde una comitiva los recibió, y todos llegaron sanos y salvos a casa en medio del susto generado por la guerra.
Los conductores hablaron de la importancia de los seguros para cubrir imprevistos como este, ya que las compañías deben hacerse cargo de los turistas afectados, y mencionaron cómo el mapa aéreo comercial se reconfiguró rápidamente por la situación.
También aludieron a equipos técnicos de Fórmula 1 varados en la zona, destacando situaciones límite por el conflicto.