Qatar rechaza cambiar la sede del partido de fútbol programado para el 27 de marzo en el Lusail Stadium, pese a la escalada del conflicto en Medio Oriente. La decisión busca respetar la millonaria inversión realizada para albergar el encuentro internacional, que podría postergarse pero mantendría la sede qatarí en lugar de mudarse a Londres, Miami o New Jersey.
El conflicto mantiene cerrado el espacio aéreo de una decena de países, con más de 6.000 vuelos cancelados y miles de pasajeros varados. Un vuelo de Air France repatriando franceses desde Emiratos Árabes tuvo que regresar por lanzamiento de misiles, evidenciando las dificultades para evacuaciones.
Alrededor de 30 argentinos viven horas dramáticas en aeropuertos de Israel y Qatar, solicitando ayuda incluso a la Asociación del Fútbol Argentino tras el caso de Nahuel Gallo. Cancillería recomienda paciencia y desplazarse a Dubái para vuelos alternativos.
Israel intensifica bombardeos en suburbios de Beirut contra Hezbollah, con imágenes de humo en vivo. En Sidón murieron cinco personas en ataque a oficinas islámicas, mientras Irán otorga más poder a Khamenei para coordinar ataques.
Ataques en Dubái, Bahrein y una refinería cercana mantienen la inestabilidad, con explosiones reportadas ayer.