El panel de Segunda mañana profundizó la polémica por Lionel Messi aplaudiendo el discurso bélico de Donald Trump en un acto protocolar del Inter Miami. Algunos criticaron que Messi, aunque no habla inglés, debería haber evitado reír o aplaudir sabiendo la postura de Trump en medio de la guerra, comparándolo con Maradona junto a Maduro.
Guillermo defendió a Messi como empleado obligado a asistir, sugiriendo que podría aclarar públicamente que fue un evento deportivo y no político. Otros cuestionaron por qué no fue David Beckham y recordaron que jugadores de la Selección argentina rechazaron fotos con Sergio Massa o visitas a Casa Rosada.
El debate escaló con anécdotas como un delivery que se tatuaría a Trump si reivindicara Malvinas argentinas, y críticas a frases de Maradona sobre Pelé. Panelistas lamentaron el nacionalismo menguante en Argentina y fotos recurrentes de Messi con Chiqui Tapia de AFA.
La discusión mostró divisiones ideológicas, con algunos viendo fortaleza geopolítica en la foto Trump-Messi para Argentina, mientras otros sintieron tristeza o incomodidad.