Abdala Al-Tabi, refugiado palestino radicado en Argentina, relató en un tenso debate televisivo que más de 80.000 gazatíes han muerto en menos de dos años, con 60.000 heridos y solo cinco salidas diarias permitidas para tratamiento. Denunció el bloqueo israelí a la ayuda humanitaria, donde 900 camiones de víveres se pudrieron en Rafah, y contó su infancia marcada por bombardeos, herido cuatro veces desde los 8 años, perdiendo amigos, tío y primo.
La discusión se intensificó con Yamit, judía argentina defensora de Israel, quien diferenció judaísmo de sionismo, recordó los ataques de Hamas el 7 de octubre sin distinción de víctimas y aclaró que Israel busca paz, rechazando el rol perpetuo de víctima. Interrumpieron mutuamente al hablar de convivencia posible entre musulmanes y judíos, como vecinos en Argentina.
Luego se sumaron Melody Amal Kabbalan, vicepresidenta de Islam para la Paz y musulmana argentina, y Bárbara Seifer, politóloga judía experta en Medio Oriente, amigas que promueven el diálogo interreligioso. Ellas destacaron organizaciones mixtas de judíos, musulmanes, israelíes y palestinos que bregan por convivencia, criticaron mezclar religión con política y pidieron dejar el "quién sufrió más" para enfocarse en el futuro y derechos humanos básicos como agua y hogar.
Los panelistas cruzaron argumentos sobre sionismo como idea política usada por el "gobierno de ocupación", refugios en Israel versus falta de escape en Gaza, y la necesidad de empatía recíproca. El conductor intentó moderar interrupciones constantes, enfatizando que nadie quiere vivir en guerra.