Juan Maríquez, el nuevo ministro de Justicia, impuso como condición armar su propio equipo y pidió renuncias a funcionarios clave para evitar un ministerio bicéfalo, como ocurría con algunos respondiendo a Caputo o Karina Milei.
Entre los desplazados figura el titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), Vítolo, quien impulsaba la ofensiva contra la AFA solicitando veedores, y también afecta a la Unidad de Información Financiera (UIF). Marcelo Bonelli analizó que esto consolida el poder de Maríquez, con vínculos previos a la AFA como vicerrector de su universidad.
La decisión genera lecturas: es lógico poner propio gabinete al asumir, pero se produce en medio de la pulseada gubernamental con la AFA, pareciendo aplacar esa ofensiva. Mencionaron figuras como Amerio, Cuño Libarona, Pablo Tobillino y Alberto Barbieri en contextos de prestigio judicial y AFA.