En Nueva York abrió un restaurante innovador para citas solitarias con inteligencia artificial mediante la app Eva.ai, donde los clientes se sientan solos en mesitas con soporte para celular y auriculares.
Los usuarios crean un avatar personalizado para charlas sobre política, romance o temas "hot", simulando citas románticas con luces tenues y copas de vino, sin interacción humana.
Críticos advierten una "nueva línea difusa entre tecnología e intimidad", citando casos como un suicidio sugerido por IA y un matrimonio con chatbot, generando debate sobre salud mental y regulación.
Panelistas bromean sobre usarlo para swingers o psiquiatras, destacando riesgos pero fascinación por la tecnología.