El municipio de Alba Posse en Misiones cobra una tasa de 2.000 pesos por uso de puertos a quienes cruzan en lancha hacia Puerto Mauá en Brasil para trabajar. Esta tasa, vigente hace más de 60 años, se suma al costo del traslado de 3.000 pesos, afectando a trabajadores que buscan mejores salarios en el país vecino.
El municipio justifica la tasa como fuente principal de recursos, que en temporada alta llega a 800 cruces diarios y parte se destina al gobierno provincial. Además, señalan que no hay infraestructura adecuada y cruzan con riesgos en lancha.
La ciudad brasileña planea construir un puente peatonal por un millón de dólares, pero el municipio argentino mantendrá la tasa. Los panelistas critican que esta política impone restricciones a los ingresos de los trabajadores ante la falta de oportunidades en Argentina.
Comparan con un fallo judicial en Bariloche que anuló una tasa similar por pretender cobrársela a vecinos de otra ciudad, sugiriendo que debería aplicarse el mismo criterio para anular la de Alba Posse.